Alabado sea Dios.
La impureza de los perros
Hemos discutido previamente la impureza de la saliva de los perros, como en la respuesta a la pregunta 69840.
Transmisión de impureza de una persona a otra
No se considera que hubiera transmisión de impureza de una persona a otra, a menos que se sepa o se piense que es muy probable que hubiera ocurrido.
Al Qarafi (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo:
“El principio básico es que, según las enseñanzas islámicas, nada debe tomarse en consideración excepto sobre la base del conocimiento certero, porque Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {No hagan ni digan nada si no tienen conocimiento…} [Corán 17:36]. Esto es porque no hay margen de error en ese caso. Sin embargo, debido a que es difícil tener conocimiento certero en la mayoría de las situaciones, la ley islámica permite basar las decisiones en lo que es más probable, porque rara vez es incorrecto y a menudo es correcto. Pero si hay duda, el dictamen original permanece vigente, por lo que todo aquello respecto de lo cual hay duda no debe tomarse en consideración, y debemos considerar lo que era originalmente antes de que surgiera la duda...” (Adh-Dajira, 1: 218-219).
Las meras dudas y los pensamientos intrusivos no tienen peso alguno, como se indica en el hadiz de Abdul-lah Ibn Zaid (que Al-lah esté complacido con él), según el cual un hombre se quejó al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) de que pensaba que algo había ocurrido mientras oraba. Él dijo: "No salgas de tu oración a menos que escuches un sonido o notes un olor" (Bujari, 137; y Muslim, 361).
An-Nawawi (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: “Este hadiz señala una de las pautas fundamentales en el Islam y uno de los principios más importantes de la jurisprudencia: que se debe asumir que las cosas son como eran originalmente, hasta que tengamos certeza de que han cambiado; de lo contrario, las meras dudas no afectan eso” (Sharh Sahih Muslim, 4: 49).
Con base en eso, no debe considerarse que la impureza de la saliva de estos perros se transfiere de la mano del hombre que los toca a cada lugar y cosa que él toca, porque es muy probable que sus manos estén secas cuando toca las cosas.
As-Suiúti (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) declaró en su libro Al Ashbah wa An-Nazair (p. 432) que: “Si una sustancia impura toca algo que es puro, pero ambos están secos, no lo vuelve impuro”.
Para más información, por favor, vea las respuestas a las preguntas 111904 y 196037.
Puede ser que el rastro de impureza haya sido eliminado de sus manos al lavarse. De hecho, simplemente tocar perros no significa necesariamente que hubiera tocado su saliva o que algo de ella se hubiera pegado a sus manos o a su cuerpo, y luego hubiera permanecido allí sin que él la quitara.
El Sheij Al Islam Ibn Taimiah (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: “En caso de incertidumbre, el principio básico es que las cosas siguen siendo puras, e insistir en estar del lado de la precaución es waswás, pensamientos intrusivos o susurros del Shaitan. Así que, si una persona es alcanzada por algo que podría ser puro o impuro, no se recomienda que lo evite según la opinión correcta de los eruditos, ni que tome precauciones para estar del lado seguro. ‘Umar Ibn Al Jattab (que Al-lah esté complacido con él) y un compañero pasaron por un desagüe, y algunas gotas de agua cayeron sobre su compañero. Entonces, dijo: “Oh, dueño del desagüe, ¿tu agua es pura o impura?”. Pero ‘Umar dijo: “Oh, dueño del desagüe, no le digas, porque él no debería preguntar” (Maymu’ Al Fatáwa, 21: 521).
Se dice en Fatáwa Al-Laynah Ad-Daimah lil-Buhúz Al ‘Ilmiah wal Iftá’ (5: 365): “El principio básico es que las cosas son puras, por lo que nada debe considerarse impuro a menos que haya evidencia que pruebe que es es impuro y que esta impureza presunta esté presente en ello. Si estos dos factores no pueden probarse, entonces el musulmán puede rezar allí y su oración es válida” (Comité Permanente para la Investigación Académica y el Iftá’. Abdul-lah Ibn Ghadian y Abdul Aziz Ibn Abdulah Ibn Baz).
En conclusión, nada en su casa debe considerarse impuro a menos que usted sepa con certeza que este hombre lo tocó, y que sus manos aún estaban mojadas cuando lo tocó y la saliva del perro aún no se había secado, o tocó algo mojado cuando todavía había un rastro de saliva en sus manos.
Y Al-lah sabe más.