Alabado sea Dios.
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Tipos de juegos
Los juegos se dividen en dos categorías:
Juegos que ayudan en el yihad por la causa de Al-lah, sea yihad físico ─es decir, combate─ o yihad verbal ─es decir, conocimiento, como nadar, disparar, montar a caballo─ y juegos que implican desarrollar las habilidades y el conocimiento islámico de la persona, etc.
Estos juegos son mustahab, y quien participa en ellos será recompensado siempre y cuando su intención sea buena y busque apoyar con ello la religión. El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "Disparen, oh, Bani ‘Adnan, porque su padre era arquero". Disparar o la arquería incluye, por analogía, todas las acciones similares.
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Tipos de juegos que no ayudan el yihad
Hay dos tipos de juegos que no ayudan en el yihad.
- Juegos que están específicamente prohibidos en los textos, como jugar con dados, como se mencionó en la pregunta. Estos juegos deben ser evitados por el musulmán.
- Juegos que no han sido ni ordenados ni prohibidos en los textos.
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Tipos de juegos que no han sido ni ordenados ni prohibidos
Hay dos clases de juegos que no han sido ni ordenados ni prohibidos:
- Juegos que incluyen algo que es haram, como los juegos que involucran estatuas o imágenes de seres vivos, o que están acompañados de música, o juegos que conducen a discusiones y conflictos entre la gente y dan como resultado que digan o hagan algo malo. Estos entran bajo la prohibición debido a las consecuencias haram a las que conducen, o porque son un medio hacia algo que es haram. Si algo es un medio que usualmente conduce a algo que es haram, entonces debemos abstenernos de ello.
- Juegos que no implican nada haram, y que usualmente no conducen a ello, como la mayoría de los juegos que vemos de fútbol, voleibol y tenis de mesa, etc.
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Condiciones para permitir los juegos que no implican nada haram
Estos juegos son permisibles sujetos a las siguientes restricciones:
No deben incluir apuestas, es decir, apuestas entre los jugadores.
No deben constituir un obstáculo para el recuerdo obligatorio de Al-lah, ni para la oración ni para ningún acto obligatorio de adoración, como honrar a los padres.
No deben ocupar mucho del tiempo del jugador, y mucho menos todo su tiempo, ni hacer que sea conocido entre la gente por eso, ni convertirse en su ocupación, porque entonces existe el temor de que pueda llegar a aplicársele la siguiente áia (que se interpreta así en español): {Aquellos que tomaron su religión como juego y diversión, y les sedujo la vida mundanal, hoy los olvidaré así como ellos olvidaron que se encontrarían con este día…} [Corán 7:51].
La última condición no tiene un límite fijado, sino que debe remitirse a lo que es costumbre entre los musulmanes; aquello que ellos consideren excesivo no está permitido. Una persona debe fijar un límite para el tiempo dedicado a jugar y para el tiempo dedicado a los asuntos serios; si el tiempo dedicado a jugar es la mitad, un tercio o un cuarto, entonces eso es demasiado.
Y Al-lah sabe más.