Contribuya generosamente para garantizar la continuidad de nuestro sitio web Insha-Allah.
¿La envidia, hasad, cambia lo que hay en los vientres? Es decir, si el niño es varón, ¿la envidia lo convertirá en mujer?
Alabado sea Dios.
En primer lugar:
La envidia, hasad, es resentir una bendición que Al-lah ha otorgado a la persona que es objeto de la envidia, y desear que le sea quitada. Es una característica vil y baja, y es un pecado mayor.
El envidioso es el enemigo de las bendiciones, y este mal surge del corazón y de la naturaleza del envidioso. No es algo que haya adquirido de otra parte; más bien, es porque su nafs es mala, en contraste con la brujería, que ocurre adquiriendo cierto conocimiento y buscando ayuda de espíritus demoníacos (Badai Al Fawá’id, 2: 458).
En segundo lugar:
La envidia no cambia en absoluto el decreto de Al-lah, Exaltado sea, porque nada puede repeler el decreto divino excepto la súplica, dua’. Así que, quien teme la envidia del envidioso puede buscar protección contra él y su mal ofreciendo súplica, volviéndose sinceramente a Al-lah y poniendo su confianza en Él.
Ibn Uzaimin, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “La envidia es una de las características de los judíos, y es un pecado mayor. No cambia nada del decreto de Al-lah, Glorificado y Exaltado sea; más bien es una causa de tristeza y dolor para el envidioso, y eleva en estatus a quien es envidiado, especialmente si el envidioso transgrede contra él, porque Al-lah, Exaltado sea, se vengará del transgresor” (Fatáwa Nur ‘ala Ad-Darb, 24: 2).
La envidia no impide el decreto de Al-lah, y quien tema algo de eso puede buscar ayuda contra ello ofreciendo súplica, porque eso es lo que puede hacer retroceder el decreto divino, como hemos mencionado arriba.
En tercer lugar:
El mal del envidioso puede ser repelido de la persona envidiada de diez maneras:
Vea también la respuesta a la pregunta núm. 105471.
Y Al-lah sabe más.